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martes, 13 de junio de 2017

historia del cafe

La historia del café se remonta al siglo XIII, aunque el origen del café sigue sin esclarecerse. Se cree que los ancestros etíopes del actual pueblo oromo fueron los primeros en descubrir y reconocer el efecto energizante de los granos de la planta del café;1 sin embargo, no se ha hallado evidencia directa que indique en qué parte de África crecía o qué nativos lo habrían usado como un estimulante o incluso conocieran su existencia antes del siglo XVII.
La historia de Kaldi, un criador de cabras etíope del siglo IX que habría descubierto el café, no apareció escrita hasta 1671 y es probablemente apócrifa. Se cree que, desde Etiopía, el café fue propagado a Egipto y Yemen. La evidencia creíble más temprana de cualquier bebida de café o conocimiento del árbol del café aparece a mediados del siglo XV, en los monasterios sufi de Yemen. Fue allí, en Arabia, donde los granos de café fueron tostados y molidos por primera vez en una forma similar a como son preparados en la actualidad. Para el siglo XVI, se había expandido por el resto del Medio OrientePersiaTurquía y África del Norte. Luego, el café se extendió a Italia y el resto de Europa hasta Indonesia y el continente americano.
La palabra "café" proviene del término turco qahve, a su vez, procedente del árabeqahwa, a través del italiano.5 El término árabe sería una abreviación de la expresión qahhwat al-bun o vino de la habichuela. Un posible origen de la palabra se encontraría en el Reino de Kaffa en Etiopía, de donde procedería la planta del café; su nombre allí es bunn o bunna.

Primeros usos

Existen varios relatos legendarios sobre el origen de la bebida en sí. Uno de ellos involucra al místico sufí yemení Ghothul Akbar Nooruddin Abu al-Hasan al-Shadhili.6 Según esta leyenda, mientras viajaba por Etiopía, observó unas aves de vitalidad inusual y, al probar las bayas que las aves estaban comiendo, experimentó la misma vitalidad. Otro relato involucra al pastor de cabras, Kaldi, quien se percató de los efectos energizantes cuando su rebaño mordisqueó las bayas rojas y brillantes de cierto arbusto, mascando la fruta en sí. Su júbilo lo indujo a llevar las bayas a un venerado musulmán en un monasterio cercano; pero dicha persona desaprobó su uso y lo echó al fuego, de donde emergió un aroma atrayente. Los granos tostados fueron rápidamente extraídos de las brasas y disueltos en agua caliente con sal, produciendo la primera taza de café en el mundo.
Los ancestros etíopes de la actual tribu oroma fueron los primeros en haber reconocido el efecto energizante de la planta de café nativa la cual preparaban con sal debido al poco comercio que existía con el azúcar.2 Se han llevado a cabo estudios de variabilidad genética sobre diversos tipos de Coffea arabica y se ha encontrado una baja diversidad, pero que retiene alguna heterozigocidad residual de materiales ancestrales y relacionados directamente de las especies extendidas de Coffea canephora y C. liberica;7 sin embargo, hasta ahora no se ha hallado evidencia que indique en qué parte de África creció el café o entre qué nativos habría sido usado como un estimulante o conocido con anterioridad al siglo XVII.2

Origen en Etiopía y Arabia


Café en Palestina hacia 1900. Tarjeta estereoscópica de Keystone View Cfompany.
El árbol de café tiene su centro de origen en Abisinia (en la geografía actual Etiopía), en el oriente de África. En el mundo sobresalen por su importancia comercial, la especie de los cafés arábigos y los de los cafés robustos. La primera especie abarca casi las tres cuartas partes de la producción mundial y se cultiva principalmente en Centro y Sur de América. El scafeto es probablemente originario de la provincia de Kafa, en Etiopía, pero la cuestión no está resuelta completamente.
Una leyenda muy comentada y difundida sobre el origen del café es la de un pastor de Abisinia (actual Etiopía), llamado Kaldi, observó el efecto tonificante de unos pequeños frutos rojos de arbusto en las cabras que lo habían consumido en los montes, efecto comprobado por él mismo al renovarse sus energías. q Kaldi llevó unas muestras de hojas y de frutos a un monasterio, donde los monjes por curiosidad las pusieron a cocinar. Al probar la bebida la encontraron de tan mal sabor, que arrojaron a la hoguera lo que quedaba en el recipiente. Los granos a medida que se quemaban, despedían un agradable aroma. Fue así como a uno de los monjes se le ocurrió la idea de preparar la bebida a base de granos tostados. e Parece que las tribus africanas, que sabían del café desde la antigüedad, molían sus granos y elaboraban una pasta utilizada para alimentar a los animales y aumentar las fuerzas de los guerreros. Su cultivo se extendió en primer lugar en la vecina Arabia, llevado probablemente por prisioneros de guerra, donde se popularizó aprovechando la prohibición del alcohol por el IslamYemen fuet un centro de cultivo importante, desde donde se propagó al resto del mundo árabe. y Se le llamó entonces qahwa (قهوة), que significa vigorizante. Los datos arqueológicos disponibles hoy en día sugieren que el café no fue «domesticado» antes del siglo XV: el proceso de elaboración de la bebida, largo y complejo, explica quizás el descubrimiento tardío de las virtudes de las semillas del cafeto, poco atractivas inicialmente. Los recientes descubrimientos (1996) de un equipo arqueológico británico, aún por confirmar, dejan entrever la posibilidad de que el consumo comenzara a partir del siglo XII, en Arabia.[cita requerida]

Expansión en el mundo musulmán

Los efectos del café eran tales que fue prohibido en la llamada de imanes ortodoxos y conservadores en La Meca en 1511 y en El Cairo en 1532, pero la popularidad del producto, en particular entre los intelectuales, impulsó a las autoridades a cancelar el decreto. En 1583Léonard Rauwolf, un médico alemán recién llegado de un viaje de diez años por Oriente Medio, fue el primer occidental en describir el brebaje:
Una bebida tan negra como la tinta, útil contra numerosos males, en particular los males de estómago. Sus consumidores lo toman por la mañana, con toda franqueza, en una copa de porcelana que pasa de uno a otro y de la que cada uno toma un vaso lleno. Está formada por agua y el fruto de un arbusto llamado bunnu.8
Léonard Rauwolf
Estos comentarios llamaron la atención de mercaderes, a los que la experiencia del comercio de las especias les había hecho sensibles a este tipo de información.
En el siglo XV, los musulmanes introdujeron el café en PersiaEgiptoÁfrica Septentrional y Turquía, donde la primera cafetería, Kiva Han, abrió en 1475 en Constantinopla

¿Amenaza para el orden público?


Sobre la entrada de una cafetería de Leipzig hay una representación escultórica de un hombre con traje turco recibiendo una taza de café de manos de un chico.
En La Meca, el 20 de junio de 1511, el emir Khair Bey observó a un grupo de hombres bebiendo café. Observó las características particulares y juntó a un grupo de doctores y juristas para decidir si la bebida se ajustaba al Corán, que prohíbe toda forma de intoxicación. Como observa Antony Wild, es fácil olvidar que el café es una potente droga, cuya introducción necesita de un consenso cultural, pero no de un consenso médico en Occidente. Por ello, agitados debates acompañaron a los inicios de la introducción del café en el mundo islámico. El entusiasmo era tal que una ley turca de la época sobre el divorcio precisaba que una mujer puede divorciarse de su esposo si éste no llegaba a proporcionarle una dosis diaria de café.
En 1511Khair Bey hizo cerrar todas las cafeterías, llevando a cabo además una campaña de desinformación contra los perjuicios del café, cuando se enteró de que las críticas contra su poder provenían de bebedores de café. El cierre de las cafeterías causó rebeliones, lo que incitó al gobernador de Egipto a cancelar la prohibición. El consumo de café pudo entonces proseguir su desarrollo. En 1630 había ya un millar de cafeterías en El Cairo. La prohibición volvió de nuevo a Europa, tras la apertura de las cafeterías y, curiosamente, por las mismas razones, es decir, por creer que la ingesta de café desarrolla el espíritu crítico, favoreciendo probablemente los intercambios intelectuales entre consumidores.
El café llegó a Europa alrededor del año 1600, gracias a los mercaderes venecianos. Se aconsejó al Papa Clemente VIII prohibir el café, pues representaba una amenaza de los infieles. Después de haberlo probado, este último bautizó la nueva bebida, declarando que dejar sólo a sus infieles el placer de esta bebida sería una lástima. El café fue bien recibido por los monjes por las mismas razones que los imanes: permite mantenerse despierto durante mucho tiempo y mantener el espíritu limpio. Los musulmanes, celosos de sus plantas de Coffea arábica, prohibieron su exportación. En 1650, un peregrino musulmánBaba Budan9 llegó a coger siete plantas en la India, que plantó en Mysore' y cuyas plantas descendientes subsisten todavía hoy.

Introducción en Europa y en el Nuevo Mundo


Kofetarica (La bebedora de café), de 1888Óleo sobre lienzo de Ivana Kobilca (1861–1926), en el Museo Nacional de Liubliana.

Estatua dedicada a Torrente Ballester, en el Café literario Novelty, fundado en 1905, en la Plaza Mayor de Salamanca, obra del escultor Fernando Mayoral.
Se considera que fue el botánico alemán Léonard Rauwolf quien, por primera vez, describió el café en un libro publicado en 1583.
El café resultó especialmente reprobado por los sectores protestantes, aunque no produciría reacciones tan ásperas como el tabaco. Ya en 1611 algunos terratenientes alemanes pusieron en marcha el sistema de prohibir su difusión. Estas medidas se mantuvieron durante al menos un siglo en el norte y este de Alemania, hasta que Federico II de Prusia despenaliza su uso, sometiéndolo al pago de un fuerte impuesto. El malestar frente al café prosiguió en el norte de Europa hasta bien entrado el siglo XIX.
Cuando en el siglo XVII llegó por primera vez el café a Europa, algunos sacerdotes católicos lo llamaron una amarga invención de Satanás, pues lo veían como un posible sustituto del vino, el cual, en su opinión, había sido santificado por Cristo. Sin embargo, según el libro Coffee, se dice que el papa Clemente VIII probó la bebida y al instante quedó cautivado. Para resolver el dilema religioso, bautizó simbólicamente el brebaje, haciéndolo así aceptable para los católicos.
En el sur y oeste de Europa se observó una mayor tolerancia. En la década de 1650 comenzó a ser muy importado y consumido en Inglaterra, y se comenzaron a abrir cafeterías en Oxford y en Londres. La primera cafetería en Londres se abrió en 1652.
Las cafeterías se convirtieron en lugares donde nacieron las ideas liberales, debido a la visita frecuente a esos lugares (donde, por cierto, se distribuían panfletos) por parte de filósofos y letrados. En 1676, esta agitación incitó al fiscal del rey Carlos II de Inglaterra a pedir el cierre de las cafeterías, citando crímenes de ofensa contra el propio rey y contra el reino. Las reacciones en contra de tal decisión fueron tales que el edicto de cierre debió revocarse. Los flujos de ideas alimentadas por el café modificaron profundamente al Reino Unido. Había más de dos mil cafeterías, según un registro del año 1700. La famosa compañía de seguros Lloyd's de Londres fue en su origen una cafetería, fundada en 1688.
En 1670 se abrió la primera cafetería en Berlín. En París, el café Procope fue el primero en abrir, en 1686, inventando una nueva forma de preparar el café: haciendo pasar agua caliente a través de un filtro con café molido.
La historia de las célebres cafeterías de Viena comenzó con la Batalla de Viena de 1683. A mediados del siglo XVIII todas las ciudades europeas tenían cafeterías, y en 1734 Johann Sebastian Bach compuso su célebre Cantata del café (BWV 211), en una de cuyas escenas una chica le pide a su padre que, si la castiga, no lo haga prohibiéndole el café, y dice que, si se casa, su marido deberá permitirle beberlo.
El café estuvo prohibido en Rusia, con penas incluso de tortura y de mutilación. Y, cuando la policía zarista encontraba a alguna persona presa de una crisis nerviosa, se lo atribuía al café.

Motín del té en Boston, 1773.
El café cruzó el Atlántico en 1689, con la apertura del primer establecimiento en Boston. La bebida ganó popularidad y obtuvo el rango de bebida nacional, después de que los rebeldes lanzaron al mar el  sobretasado por la corona británica durante el motín del té en Boston. Esta operación clave se preparó en la cafetería Dragón verde.
El café alcanzó su completa aceptabilidad social en el siglo XVIII. Pronto los grandes cultivos se desplazaron a Ceilán e Indonesia, consolidándose posteriormente en América del Sur.
El café comenzó a cultivarse en las colonias inglesas, en particular en Ceilán, pero las plantaciones fueron devastadas por una enfermedad y finalmente sustituidas por plantaciones de . En 1696, los holandeses lo hicieron cultivar en Indonesia y en Java. En 1714, el capitán de infantería Gabriel Mathieu de Clieu ocultó un esqueje de una planta de café ofrecida por Holanda al rey Luis XIV de Francia y conservada en los invernaderos reales para establecerlo en las cuestas del Monte Pelée en Martinica, en Santo Domingo y Guadalupe. Cincuenta años más tarde, se cuentan 19 millones de plantas en Martinica.

Lata de café de la primera mitad del siglo 20. De la colección del Museo del Objeto del Objeto.
Los holandeses llevaron semillas a la Guayana Holandesa y de ahí a la vecina Guayana Francesa. La primera plantación en Brasil se estableció en 1727 con plantas sustraídas de la Guayana Francesa a pesar de fuertes medidas de seguridad impuestas por las autoridades coloniales. Su industria dependía de la práctica de la esclavitud, que se suprimió en 1888.
En 1784 los misioneros capuchinos llevaron las primeras semillas de café a Venezuela desde el Brasil mientras que a Colombia llegaron desde las Antillas Francesas. Los primeros cultivos en pequeña escala se registraron en los últimos tiempos coloniales, sobre todo en el departamento del Magdalena, en 1785.
Cuando el café alcanzó las colonias estadounidenses, no tuvo inicialmente tanto éxito como había tenido en Europa, ya que los colonos lo veían como un pobre sustituto del alcohol. Sin embargo, durante la Guerra de la Independencia, la demanda de café aumentó hasta tal punto que los distribuidores tuvieron que agrupar las escasas existencias y subir los precios drásticamente; parte de ello se debió a la disponibilidad reducida de  de los mercaderes británicos. El consumo de café entre los estadounidenses aumentó durante principios del siglo XIX, tras la Guerra de 1812, que había acabado con el acceso a las importaciones de té, y la gran demanda durante la Guerra de la Independencia, así como muchos adelantos en la tecnología para la elaboración de la bebida cimentó la posición del café como un producto diario en Estados Unidos.
En Colombia las primeras plantaciones a mediana escala se registraron en 1808 en Cúcuta y en 1813 Ignacio Ordóñez de Lara fue el primero en contar con un cultivo de 7.000 palos de café. En la región del Cundinamarca fue Tyreel Moore en 1867 quien estableció los primeros cultivos y Mariano Ospina Rodríguez en el departamento de Antioquia. En el Departamento de Caldas en el llamado eje cafetero colombiano los responsables fueron Eduardo Walker en jurisdicción de La Cabaña y Antonio Pinzón en el Águila y para 1890 el café se constituye en base de la economía regional. En 1886 Simón López lo extendió a la ciudad de Pereira de donde partió la expansión del cultivo a zonas del Quindío y al Valle del Cauca.
En España, a finales del siglo XIX y principios del XX, también los intelectuales comenzaron a reunirse en cafeterías, algunas de las cuales a día de hoy son auténticas instituciones: Café Gijón (Madrid1888), Café Novelty (Salamanca1905) o el Café de Fornos (Madrid1907) entre otros.

Popularidad en Occidente hasta nuestros días

Durante el siglo XVIII, la bebida se hace popular en Europa, y los colonos europeos introducen el cultivo del café en numerosos países tropicales, como un cultivo de exportación para satisfacer la demanda europea. En el siglo XIX, la demanda en Europa era a menudo superior a la oferta y estimuló el uso de distintos sustitutos con un sabor similar, como la raíz de achicoria (véase la sección sobre sustitutos).

Las principales regiones productoras de café son América del Sur (particularmente BrasilEcuador y Colombia), VietnamKenia y Costa de MarfilHawai tiene una pequeña producción de café de gran calidad y elevado precio, pero entre las numerosas variedades desarrolladas, el café más caro y famoso sigue siendo el Blue Mountain procedente de Jamaica. Aunque actualmente Colombia y Perú poseen numerosas plantaciones de café orgánico de altísima calidad que están empezando a ganar reconocimiento mundial. Durante varias décadas en los siglos XIX y XX Brasil fue el mayor productor y monopolista virtual en el comercio del café, hasta que una política de mantenimiento de altos precios generó oportunidades de negocio a otros productores, como ColombiaGuatemalaPerúMéxicoVenezuelaCosta RicaHonduras e Indonesia.

sábado, 10 de junio de 2017

Caviar ruso

COSAS DEL CAVIAR Y DE LOS RUSOS
               "PETROSSIAN"
EL GRAN SEÑOR DEL CAVIAR

Historia del caviar:

Los humildes pescadores rusos, aprendieron  con el tiempo a elaborar caviar, huevas de los pescados, sobre todo de los esturiones, de los grandes ríos Ural, Kura y Terek y sobre todo Volga, que desembocan en el Mar Caspio, ya en el siglo XII. 

El esturión desde épocas remotas fue considerado un pescado noble y de gran consumo que ya en el neolítico era alimento de los pueblos lacustres y ribereños de grandes corrientes de agua dulce.

Los humildes pescadores vendían el esturión y se quedaban, como en todo el mundo, los pobres, con los despojos, solo con las vísceras y huevas del pez. 

A estas, que salaban, para alargar su conservación como alimento, las envolvían en un paño y enterraban en las orillas del mar (método muy antiguo utilizado para conservar pescados, hasta el día de hoy los pescadores aficionados rusos usan el mismo procedimiento). 

Ellos no lo sabían, pero las tierras que bañan el mar Caspio son muy ricas en bórax y éste es un magnífico conservante, tanto es así que en la actualidad se le añade este compuesto para su conservación.

De a poco estos “despojos”, las huevas,  se fueron popularizando, convirtiéndose en un buscado manjar apreciado en las mesas de la más alta nobleza, veraneante en el sur del Imperio, de clima más benigno, llegando incluso a la mesa de los Zares.

Con el tiempo y por la abundancia se popularizó en la clase media de la corte y la económica, hasta convertirse en un manjar imprescindible en cualquier mesa tradicional rusa de potentados, desde el principio desde el XVII hasta 1917,  el final de esa sociedad rusozarista con  la Revolución de Octubre, de los bolcheviques y nacimiento de la U.R.S.S. (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas).

Se conoce un intento fallido, una curiosa anécdota, de llevarlo a las mesas reales Occidentales, como ocurrió en un “incidente” diplomático protagonizado por el rey francés Luís XV, el cual fue obsequiado por parte del embajador ruso, y en nombre de Zar Pedro el Grande, con caviar; al probar una cucharada tuvo un acceso de nauseas y arrojó, escupiendo con violencia, el preciado caviar sobre las alfombras de su Palacio de Versalles,  en ese momento el centro del poder mundial.

Peor principio no pudo tener y quizá por esta razón pasó desapercibido para toda la civilización gastronómica de occidente.

Sin embargo mas tarde, después de la revolución Francesa, 1879, con la “invasión”, emigración, de los cocineros de los nobles  franceses, venidos a menos o decapitados, en las cocinas de la alta sociedad y aristocracia rusa, de poco a poco fue adaptado y reconocido por los cocineros Europeos.

Pero la fama a nivel mundial llega recién en la década 20 del siglo XX.

La historia del caviar esta ligada muy estrechamente a la familia Petrosian.

La familia Petrossian en tiempos del Zar se dedicaba a prospecciones de petróleo y a la pesca en Bakú, hoy capital de la República de  Azerbaiyán, en el sur del Caspio, cerca de la desembocadura del río Kura de donde tuvieron que huir al estallar la revolución rusa, como otros miles nobles y potentados rusos.

No tuvieron más remedio que emigrar para salvar sus cabezas y como casi todos los ricos y aristócratas eligieron el París de la pos 'Belle Epoque', boyante y triunfador de la Posguerra de la Gran Guerra. La trágica y criminal, Primera mundial.

La ciudad del Sena, se convirtió en el nuevo hogar y tierra de promisión de la nobleza rusa, venida a menos y de la burguesía que apoyó al Zar, los rusos blancos.

Dos hijos de esta familia, los hermanos, Melkon y Mougcheg Petrossian, que vivían en los años locos de un París de las Luces, del Champagne, el Charlestón, la 'bohème',  y todas las nuevas tendencias artísticas,  observaron con estupor que en las fiestas y saraos de cierta alcurnia les faltaba algo.

Y.. apareció el caviar !!, algo exótico, delicado, caro, exclusivo, muy 'snob', glamouroso y muy 'chic'.

Ante este éxito y el crecimiento de la demanda por los burgueses adinerados, y pensando en el gran negocio que esto podría suponer, no dudaron ni un minuto en negociar con sus enemigos irreconciliables los 'soviets', comunistas, los 'diablos soviéticos', asesinos del Zar, su familia y de su añorado y placentero mundo.

Contactaron con ellos en su antigua Rusia,   que ahora se llamaba Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y a través del reciente y popular Ministerio Soviético de Comercio Exterior se produjo un doble efecto sorpresa.
  clientelar anterior y de eso se aprovecharon los hermanos Petrossian, consiguieron la exclusiva, del caviar fresco de calidad, que conservaron, ellos, su empresa, hasta la desaparición de la U.R.R.S..

Es curioso que aquellos revolucionarios bolcheviques se aburguesaron de forma inmediata y cayeron en masa, la élites dirigentes, la 'nomenklatura' y el 'politburó', y  tomaron el caviar a manos llenas y durante mucho tiempo se trapicheaba con él; el 'Malossol',  era el estraperlo de intercambio de los marinos soviéticos en sus escalas en los puertos de todo el mundo.

En España los pescadores rusos aprovisionaban de él, a precios de ganga, a comerciantes fraudulentos y estraperlistas, sobre todo en Canarias, Las Palmas, y en Ceuta.

Sus herederos, de los Petrossian, manejaban, hasta los años ochenta, el sesenta y tres por ciento del consumo mundial y fueron los únicos con el derecho de elegir la producción apropiada y fletarla en aviones para la exportación,

Fue, sin duda, el mejor momento para ingresar en mercado europeo con un producto novedoso y exótico.

Un periodo de apogeo para la cultura Rusa. 

Dostoevskiy y Tolstoy fueron los verdaderos “best seller”; Rajmáninov, Diáguilev y Lifar eran los “héroes de la época” ; los cuadros de Natalia Goncharova eran expuestas en las mejores galerías del París y por ende en Nueva york, Londres, Berlín y las capitales de todo el mundo.

Se puso de moda el 'glamour' del mundo decadente y vencido de  la Rusia zarista y con ello el caviar.

Los 'snobs', los millonarios y los nuevos ricos de la burbuja de los años veinte, fueron los clientes preferidos.

Era tan caro que eso les daba estatus. Uno no era 'nadie' si no comía y servía caviar, en su casa.

Sin embargo los hermanos Petrossian querían llegar más allá y deseaban popularizar esta golosina, por eso por primera vez en la Exposición Gastronómica del Grand Paláis montaron un stand donde se regalaban pequeñas degustaciones de caviar y de nuevo surgió la sorpresa, el pueblo llano francés, parisino, hacía como su antiguo rey Luis XV, escupía los granos de huevas y les daba asco, por lo que tuvieron que llenar todo los alrededores del recinto con escupideras.

A pesar de todo esto, por el efecto de ser moda o por habituarse, terminó siendo todo un éxito.

Fue el multimillonario Charles Ritz quien consolidó el consumo del caviar entre la alta cocina, al incluir caviar entre los platos preferidos elaborados por los gourmets de sus prestigiosos hoteles, que fue inmediatamente imitado por otros.

Desde entonces se puede decir que este manjar es el rey, o uno de ellos, indiscutible de la buena mesa.

Hoy Petrossian es sinónimo de sibaritismo gastronómico de primer orden, caviar, vodkas, esturiones, huevas de otros peces y otras especialidades rusas y eslavas, aunque imbuido totalmente del espíritu del gran estómago gourmet de Paría, ya que la vieja Lutecia convierte en suyo aquello que devora .

Luego llegó Iranian Fisheries, el Saha Phalevi,  la esquilmación del Caspio, Jomeini, la desarticulación de la U.R.S.S., Gorbachov,  Yelsin, Putin,  la veda en el Caspio, nuevos orígenes y mercados...pero eso en otros artículos en este goloso diciembre.

jueves, 8 de junio de 2017

Diferencia de jamón continuación

ALEMANIA 

En Alemania existen dos jamones acogidos a sellos europeos de calidad (IGP) ambos se someten al proceso de salado y curado una vez han sido deshuesados

JAMÓN DE AMMELAND (Ammerländer Schinken)

Jamón deshuesado, sometido a un proceso de salazón en salmuera, ahumado en frío al aroma de madera de haya y de bayas de enebro.

JAMÓN DE LA SELVA NEGRA  (Schwarzwälder Schinken)

Deshuesado y salado en salmuera aromatizada. 
Curado al aire libre (con ajo, coriandro y pimienta negra) antes de ahumarlo con aroma de ramas de abeto o pino, el serrín le confiere un color oscuro y un aroma típicos.

JAMÓN DE WESTFALIA 

Cortado en redondo, frotado con sal y salado en salmuera, desalado, escurrido y ahumado en frío con esencias muy aromatizantes para ser secado a continuación. 

PORTUGAL 

JAMÓN IBÉRICO DE ALENTEJO  (Presunto de porco preto)

Jamón de pata negra, de cerdo ibérico alentejano, ligeramente más pequeño que el resto de ibéricos, es poco conocido pese a producirse justo al lado de Extremadura, Huelva y Salamanca, los grandes centros elaboradores de jamón ibérico. 
Los cerdos se alimentan con bellotas en dehesas muy similares a las españolas, y el producto final tiene unas características similares. 
Recientemente ha comenzado a lanzar y distribuir este producto fuera del ámbito local y familiar.

JAMÓN IBÉRICO PURO-D.O.P. BARRANCOS 

Es un jamón ibérico de la zona del Alentejo, con Denominación de Origen Protegida por la Unión Europea. 
Es considerado como el mejor jamón que se produce en Portugal, sobre todo por la pureza de la raza del "cerdo alentejano", considerada actualmente una de las razas más puras de Ibérico de la Península Ibérica, y su alimentación en sus poco explotadas dehesas alentejanas.



JAMONES DE CHAVES  y de LAMEGO 

Son jamones de pata blanca. 
Muy conocidos y de mucha tradición en la pequeña industria local. De alimentación natural, su producción es controlada para obtener mayor calidad. 
Su período de curación natural, maduración y envejecimiento es de 18 a 24 meses.

BÉLGICA 

JAMÓN DE LAS ARDENAS (Jambon de les Ardennes)

Contrariamente al jamón francés de las Ardennes, se trata de un jamón ahumado en frío durante varias semanas antes de la fase de secado.

TRASERCAL COMUNICADO