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jueves, 3 de noviembre de 2016

filipina segunda parte

Ensalada de Filipinas
La Gastronomía de Filipinas es un conjunto de costumbres culinarias asociadas a los habitantes de Filipinas, esta cocina se encuentra muy influenciada tanto por las cocinas del Sureste Asiático como por algunas europeas como puede ser la cocina española. Por regla general los filipinos tradicionalmente tienen tres comidas al día: almusal (desayuno), tanghalian (almuerzo) y hapunan (cena), más un aperitivo por la tarde denominado merienda. Aunque también pueden llegar a comer 6 veces al día.
Con esto quiero decir que en Filipinas la comida y toda su gastronomía están asociada no sólo a los alimentos y su significado, si no que forma parte de ellos, de su cultura y de todas sus costumbres.
Ensalada de Filipinas

Influencia pre-hispánica

Plato de comida de filipinas
Plato de comida de filipinasLa primera influencia en Filipinas, en la época pre-hispánica, se deja notar en la preparación de ciertos alimentos mediante cocción en agua, al vapor, o el asado. Estos métodos se aplican a un amplio rango de alimentos que van desde el carabao (búfalo de agua), vaca, pollo y cerdo, pasando por marisco, pescado, moluscos, etc. Los malayos cultivaron el arroz en Asia desde el 3200 a. C. Las rutas comerciales en la época pre-hispánica se hicieron con China y la India introduciendo en la dieta filipina usos de toyo (salsa soja) y patis (salsa de pescado), así como el método de stir-frying y la elaboración de sopas al estilo asiático.

La llegada de los españoles

La llegada de los españoles hizo que se cambiaran algunas costumbres culinarias, introduciéndose los chiles, la salsa de tomate, el maíz y el método de saltear con ajo denominado guisado y que actualmente se puede encontrar definido con esta palabra en la cocina filipina. El conservado de algunos alimentos con vinagre y especias se emplea hoy en día y es un método introducido por los españoles en la cocina local.
Existen en la cocina filipina adaptaciones a platos españoles y que son muy populares como son la paella que en la versión filipina es una especie de arroz valenciano, versiones locales de chorizo, escabeche y adobo.

Influencia china

Comida Filipina
Comida FilipinaDurante el siglo XIX, la cocina china empezó a ejercer su influencia en forma de pancitería o tiendas de fideos que se empezaron a establecer por todo el territorio. Tanto es así que en algunas ocasiones se mezclan los nombres de esta forma que tiene el arroz caldo (arroz y pollo en un caldo) y la morisqueta tostada (un término antiguo para el sinangag o arroz frito).

La aparición de otras culturas

Desde comienzos del siglo XX la aparición de otras culturas trajo otros estilos y por eso es que, actualmente, se nota la influencia de la cocina estadounidense, francesa, árabe, italiana y japonesa, así como la introducción de nuevos procesos culinarios.

Las comidas en Filipinas

Pinchos filipinos
Pinchos filipinosComo habrás podido intuir a los filipinos les encanta comer por eso pueden comer de 3 a 6 veces al día haciendo como mínimo 3 comidas completas y 2 meriendas. Una comida completa suele ser una combinación de arroz (en vapor o frito) y por lo menos una vianda. El arroz frito normalmente se sirve durante los desayunos.
Los métodos de cocción más comunes en Filipinas son el adobo (cocinado en salsa de soja, ajo y vinagre), sinigang (hervido con una base de tamarindo), nilaga (hervida con cebolla), ginataan (cocinado con leche de coco), y pinaksiw (cocidos en jengibre y vinagre), todos usando uno de los siguientes alimentos: carne de cerdo, pollo, carne, pescado y verduras veces.
Las diferentes provincias en las Filipinas tienen sus propias especialidades y platos que cada uno de sus habitantes disfrutan y les gusta presumir a los turistas que llegan. Estas delicias regionales se preparan por lo general durante las fiestas (fiesta mayor en honor a un santo) y algunos sirven como fuente principal de ingresos para las localidades que incluso se exportan a otros países.

La comida en la calle

Si vas a Filipinas podrás ver muchos vendedores ambulantes vendiendo mais (maíz dulce), carne de cerdo a la barbacoa, pollo y plátano, chicharrón (piel de cerdo o las orejas, la piel de pollo o vísceras), bolas de calamar, bolas de pescado, calamares, huevos, cacahuetes, el famoso Balut (embrión de pato cocido que se considera un manjar), huevos duros, bocadillos de arroz… y mucho más.
La comida en los puestos ambulantes es más barata que si vas a un restaurante, pero la higiene en los alimentos puede dejar mucho que desear, por lo que si te aprecias tu salud preferirás ir a un lugar más tranquilo a comer para probar estos platos nuevos y diferentes.

¿Sabes qué es el Pulutan?

Platos de comida filipina
Platos de comida filipinaEl pulutan es la comida que se ingiere con bebidas alcohólicas. Casi cualquier cosa que puedas encontrar en el menú de un restaurante lo puedes comprar para comer mientras bebes alcohol. El pulutan más popular son las patatas fritas con salsa de tomate, embutido, baboy tokwa’t (soja y tofu fritos), kikiam, pescado, calamares o las bolas de pollo, pollo frito, calamares fritos rebozados (anillos de calamar) y muchos otros alimentos.

1. Lechon Manok 
31 platillos callejeros de las Filipinas

El Lechon Manok s la versión callejera del pollo rostizado. puedes encontrar lugares que venden pollo en casi todas las partes, y usualmente abren en la tarde, es bueno para la cena o pulutan ( termino Filipino para la comida cuando bébes). 

2. Puto Bumbong 
comida

Puto Bumbong es una de las comidas tradicionales de navidad, es arroz pegajoso con un color morado, se sirve con mantequilla o margarina, le puedes agregar coco, mezclado con azucar. 

3. Bibingka 
filipinas

Bibingka (a la derecha) es otra comida callejera popular en la navidad. este platillo basado en huevo se come junto al Puto Bumbong (a la izquierda). Suelen servirse en hoja de platano. 

4. Sisig 
comida callejera

El Sisig de cerdo se hace con la cara y las orejas del cerdo, con higado de pollo, usualmente condimentado con chile rojo y calamansi (limón dorado.) 

5. Halo-Halo 
comida de la calle

Halo-Halo es el postre mas popular en las Filipinas, consiste de hielo rayado y leche evaporada, con una mezcla de frutas dulces y otros ingredientes como el maíz, coco, frijoles dulces y mas. 

6. Palabok 
31 platillos callejeros de las Filipinas

Palabok es un platillo de fideos cocinado con camarón, salsa de camarón, cerdo, chicharrón, tofu y ajo frito, se sirve a cualquier hora del día, desde el desayuno hasta la cena. 

7. Pancit 
comida

Pancit es un platillo de fideos servido con cerdo, pollo y vegetales, se sirve en el desayuno y la merienda. 

8. Adobo 
filipinas

El adobo consiste de pollo o cerdo marinado con vinagre, salsa de soya y ajo, uno de los platillos mas famosos de lasFilipinas

9. Puto 
comida callejera

Puto es el nombre Filipino para pastel de arroz al vapor. Acompañalo con mantequilla, coco o queso. 

10. Sandwich de Helado 
comida de la calle

Helado dentro de un pan. 

11. Lechón 
31 platillos callejeros de las Filipinas

El Lechón es un platillo de cerdo. El cerdo completo se rostiza al carbon, en las Filipinas este platillo se sirve en celebraciones familiares y ocasiones especiales. Los Filipinos se los comen con las manos. 

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Día de muertos



Através de la historia del hombre, el culto a los muertos se ha manifestado en diferentes culturas de Europa y Asia, como la china, la árabe o la egipcia, pero en las culturas prehispánicas del continente americano no ha sido de menor importancia; así, la visión y la iconografía sobre la muerte en nuestro país son notables debido a ciertas características especiales, como el sentido solemne, festivo, jocoso y religioso que se ha dado a este culto, el cual pervive hasta nuestros días.
La muerte es un personaje omnipresente en el arte mexicano con una riquísima variedad representativa: desde diosa, protagonista de cuentos y leyendas, personaje crítico de la sociedad, hasta invitada sonriente a nuestra mesa.
En México, las culturas indígenas concebían a la muerte como una unidad dialéctica: el binomio vida-muerte, lo que hacía que la muerte conviviera en todas las manifestaciones de su cultura. Que su símbolo o glifo apareciera por doquier, que se le invocara en todo momento y que se representara en una sola figura, es lo que ha hecho que su celebración siga viva en el tiempo.
Es así, una ardua tarea entender la muerte y su significado, labor que abarca momentos de innumerables reflexiones, rituales y ceremonias de diversa índole, lo que ha erigido el máximo símbolo plástico de la representación de esta festividad: el altar de muertos. Dicha representación es quizá la tradición más importante de la cultura popular mexicana y una de las más conocidas internacionalmente; incluso es considerada y protegida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Para conocer más acerca de la festividad del Día de Muertos y el significado que tiene hoy el altar, es necesario echar una vista atrás a la historia, hacia las épocas prehispánica y colonial, para tener un panorama más amplio de su significado.
La época prehispánica
Los orígenes de la tradición del Día de Muertos son anteriores a la llegada de los españoles, quienes tenían una concepción unitaria del alma, concepción que les impidió entender el que los indígenas atribuyeran a cada individuo varias entidades anímicas y que cada una de ellas tuviera al morir un destino diferente.
Dentro de la visión prehispánica, el acto de morir era el comienzo de un viaje hacia el Mictlán, el reino de los muertos descarnados o inframundo, también llamado Xiomoayan, término que los españoles tradujeron como infierno. Este viaje duraba cuatro días. Al llegar a su destino, el viajero ofrecía obsequios a los señores del Mictlán: Mictlantecuhtli (señor de los muertos) y su compañera Mictecacíhuatl (señora de los moradores del recinto de los muertos). Estos lo enviaban a una de nueve regiones, donde el muerto permanecía un periodo de prueba de cuatro años antes de continuar su vida en el Mictlán y llegar así al último piso, que era el lugar de su eterno reposo, denominado “obsidiana de los muertos”.
Gráficamente, la idea de la muerte como un ser descarnado siempre estuvo presente en la cosmovisión prehispánica, de lo que hay registros en las etnias totonaca, nahua, mexica y maya, entre otras. En esta época era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento. El festival que se convirtió en el Día de Muertos se conmemoraba en el noveno mes del calendario solar mexicano, iniciando en agosto y celebrándose durante todo el mes.
Para los indígenas la muerte no tenía la connotación moral de la religión católica, en la cual la idea de infierno o paraíso significa castigo o premio; los antiguos mexicanos creían que el destino del alma del muerto estaba determinado por el tipo de muerte que había tenido y su comportamiento en vida. Por citar algunos ejemplos, las almas de los que morían en circunstancias relacionadas con el agua se dirigían al Tlalocan, o paraíso de Tláloc; los muertos en combate, los cautivos sacrificados y las mujeres muertas durante al parto llegaban al Omeyocan, paraíso del Sol, presidido por Huitzilopochtli, el dios de la guerra. El Mictlán estaba destinado a los que morían de muerte natural. Los niños muertos tenían un lugar especial llamado Chichihuacuauhco, donde se encontraba un árbol de cuyas ramas goteaba leche para que se alimentaran.
Los entierros prehispánicos eran acompañados por dos tipos de objetos: los que en vida habían sido utilizados por el muerto, y los que podía necesitar en su tránsito al inframundo.
La época colonial
En el siglo XVI, tras la Conquista, se introduce a México el terror a la muerte y al infierno con la divulgación del cristianismo, por lo que en esta época se observa una mezcla de creencias del Viejo y el Nuevo Mundo. Así, la Colonia fue una época de sincretismo donde los esfuerzos de la evangelización cristiana tuvieron que ceder ante la fuerza de muchas creencias indígenas, dando como resultado un catolicismo muy propio de las Américas, caracterizado por una mezcla de las religiones prehispánicas y la religión católica. En esta época se comenzó a celebrar el Día de los Fieles Difuntos, cuando se veneraban restos de santos europeos y asiáticos recibidos en el Puerto de Veracruz y transportados a diferentes destinos, en ceremonias acompañadas por arcos de flores, oraciones, procesiones y bendiciones de los restos en las iglesias y con reliquias de pan de azúcar –antecesores de nuestras calaveras– y el llamado “pan de muerto”.
La época actual
El sincretismo entre las costumbres españolas e indígenas originó lo que es hoy la fiesta del Día de Muertos. Al ser México un país pluricultural y pluriétnico, tal celebración no tiene un carácter homogéneo, sino que va añadiendo diferentes significados y evocaciones según el pueblo indígena o grupo social que la practique, construyendo así, más que una festividad cristiana, una celebración que es resultado de la mezcla de la cultura prehispánica con la religión católica, por lo que nuestro pueblo ha logrado mantener vivas sus antiguas tradiciones.
La fiesta de Día de Muertos se realiza el 31 de octubre y el 1 y 2 de noviembre, días señalados por la Iglesia católica para celebrar la memoria de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos. Desde luego, la esencia más pura de estas fiestas se observa en las comunidades indígenas y rurales, donde se tiene la creencia de que las ánimas de los difuntos regresan esas noches para disfrutar los platillos y flores que sus parientes les ofrecen.
Las ánimas llegan en forma ordenada. A los que tuvieron la mala fortuna de morir un mes antes de la celebración no se les pone ofrenda, pues se considera que no tuvieron tiempo de pedir permiso para acudir a la celebración, por lo que sirven solamente como ayudantes de otras ánimas. El 28 de octubre se destina a los muertos que fueron asesinados con violencia, de manera trágica; el 30 y 31 de octubre son días dedicados a los niños que murieron sin haber sido bautizados (limbitos) y a los más pequeños, respectivamente; el 1 de noviembre, o Día de Todos los Santos, es la celebración de todos aquellos que llevaron una vida ejemplar, celebrándose igualmente a los niños. El día 2, en cambio, es el llamado Día de los Muertos, la máxima festividad de su tipo en nuestro país, celebración que comienza desde la madrugada con el tañido de las campanas de las iglesias y la práctica de ciertos ritos, como adornar las tumbas y hacer altares sobre las lápidas, los que tienen un gran significado para las familias porque se piensa que ayudan a conducir a las ánimas y a transitar por un buen camino tras la muerte.

El altar de muertos
Como ya comentamos, el altar es la representación iconoplástica de la visión que todo un pueblo tiene sobre el tema de la muerte, y de cómo en la alegoría conduce en su significado a distintos temas implícitos y los representa en forma armónica dentro de un solo enunciado.
El altar de muertos es un elemento fundamental en la celebración del Día de Muertos. Los deudos tienen la creencia de que el espíritu de sus difuntos regresa del mundo de los muertos para convivir con la familia ese día, y así consolarlos y confortarlos por la pérdida.
El altar, como elemento tangible de tal sincretismo, se conforma de la siguiente manera. Se coloca en una habitación, sobre una mesa o repisa cuyos niveles representan los estratos de la existencia. Los más comunes son los altares de dos niveles, que representan el cielo y la tierra; en cambio, los altares de tres niveles añaden a esta visión el concepto del purgatorio. A su vez, en un altar de siete niveles se simbolizan los pasos necesarios para llegar al cielo y así poder descan- sar en paz. Este es considerado como el altar tradicional por excelencia. En su elaboración se deben considerar ciertos elementos básicos. Cada uno de los escalones se forra en tela negra y blanca y tienen un significado distinto.
En el primer escalón va colocada la imagen de un santo del cual se sea devoto. El segundo se destina a las ánimas del purgatorio; es útil porque por medio de él el alma del difunto obtiene el permiso para salir de ese lugar en caso de encontrarse ahí. En el tercer escalón se coloca la sal, que simboliza la purificación del espíritu para los niños del purgatorio. En el cuarto, el personaje principal es otro elemento central de la festividad del Día de Muertos: el pan, que se ofrece como alimento a las ánimas que por ahí transitan. En el quinto se coloca el alimento y las frutas preferidas del difunto. En el sexto escalón se ponen las fotografías de las personas ya fallecidas y a las cuales se recuerda por medio del altar.
Por último, en el séptimo escalón se coloca una cruz formada por semillas o frutas, como el tejocote y la lima.
Las ofrendas y su significado
Las ofrendas deben contener una serie de elementos y símbolos que inviten al espíritu a viajar desde el mundo de los muertos para que conviva ese día con sus deudos.
Entre los elementos más representativos del altar se hallan los siguientes:
Imagen del difunto. Dicha imagen honra la parte más alta del altar. Se coloca de espaldas, y frente a ella se pone un espejo para que el difunto solo pueda ver el reflejo de sus deudos, y estos vean a su vez únicamente el del difunto.
La cruz. Utilizada en todos los altares, es un símbolo introducido por los evangelizadores españoles con el fin de incorporar el catecismo a una tradición tan arraigada entre los indígenas como la veneración de los muertos. La cruz va en la parte superior del altar, a un lado de la imagen del difunto, y puede ser de sal o de ceniza.
Imagen de las ánimas del purgatorio. Esta se coloca para que, en caso de que el espíritu del muerto se encuentre en el purgatorio, se facilite su salida. Según la religión católica, los que mueren habiendo cometido pecados veniales sin confesarse deben de expiar sus culpas en el purgatorio.
Copal e incienso. El copal es un elemento prehispánico que limpia y purifica las energías de un lugar y las de quien lo utiliza; el incienso santifica el ambiente.
Arco. El arco se coloca en la cúspide del altar y simboliza la entrada al mundo de los muertos. Se le adorna con limonarias y flor de cempasúchil.
Papel picado. Es considerado como una representación de la alegría festiva del Día de Muertos y del viento.
Velas, veladoras y cirios. Todos estos elementos se consideran como una luz que guía en este mundo. Son, por tradición, de color morado y blanco, ya que significan duelo y pureza, respectivamente. Los cirios pueden ser colocados según los puntos cardinales, y las veladoras se extienden a modo de sendero para llegar al altar.
Agua. El agua tiene gran importancia ya que, entre otros significados, refleja la pureza del alma, el cielo continuo de la regeneración de la vida y de las siembras; además, un vaso de agua sirve para que el espíritu mitigue su sed después del viaje desde el mundo de los muertos. También se puede colocar junto a ella un jabón, una toalla y un espejo para el aseo de los muertos
Flores. Son el ornato usual en los altares y en el sepulcro. La flor de cempasúchil es la flor que, por su aroma, sirve de guía a los espíritus en este mundo.
Calaveras. Las calaveras son distribuidas en todo el altar y pueden ser de azúcar, barro o yeso, con adornos de colores; se les considera una alusión a la muerte y recuerdan que esta siempre se encuentra presente.
Comida. El alimento tradicional o el que era del agrado de los fallecidos se pone para que el alma visitada lo disfrute.
Pan. El pan es una representación de la eucaristía, y fue agregado por los evangelizadores españoles. Puede ser en forma de muertito d e Pátzcuaro o de domo redondo, adornado con formas de huesos en alusión a la cruz, espolvoreado con azúcar y hecho con anís.
Bebidas alcohólicas. Son bebidas del gusto del difunto denominados “trago” Generalmente son “caballitos” de tequila, pulque o mezcal.
Objetos personales. Se colocan igualmente artículos pertenecientes en vida a los difuntos, con la finalidad de que el espíritu pueda recordar los momentos de su vida. En caso de los niños, se emplean sus juguetes preferidos.
El altar de muertos como enunciado
La cultura mexicana tiene su más colorida representación en la celebración de Día de Muertos, festividad que se ha visto retratada en diferentes expresiones culturales, las que abarcan todas las manifestaciones: desde el arte prehispánico hasta el popular de nuestros días. Actualmente, la muerte hecha objeto, la muerte representada, no nos toma por sorpresa. Para el mexicano no radica esta visión en el desprecio sino en su valoración, pues se entiende como una manifestación y una explicación del mundo, heredadas y evocadas inconscientemente.
La fusión de ambas culturas hace del altar un producto comunicativo que evoca constantemente los elementos que le dieron origen y que lo traducen en una repetición y evocación constantes del mundo indígena y del católico, con símbolos que adquieren un nuevo significado.
La muerte, en este sentido, no se enuncia como una ausencia ni como una falta; por el contrario, es concebida como una nueva etapa: el muerto viene, camina y observa el altar, percibe, huele, prueba, escucha. No es un ser ajeno, sino una presencia viva. La metáfora de la vida misma se cuenta en un altar, y se entiende a la muerte como un renacer constante, como un proceso infinito que nos hace comprender que los que hoy estamos ofreciendo seremos mañana invitados a la fiesta.

filipina

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Filipinas —oficialmente la República de Filipinas (en filipinoRepúblika ng Pilipinas; en inglésRepublic of the Philippines)— es un país insular situado en el Sudeste Asiático, sobre el océano Pacífico. Su capital es Manila.4 5 Al norte se encuentra separado de la isla de Taiwán por el estrecho de Luzón; al oeste se halla el mar de la China Meridional y Vietnam; al suroeste, la isla de Borneo, al sur el mar de Célebes lo separa de otras islas de Indonesia y al este limita con el mar de Filipinas.6 5 Su ubicación en el cinturón de fuego del Pacífico y su clima tropical lo convierten en un lugar propenso a terremotos y tifones.7 8 4El país es rico en recursos naturales y se encuentra en una de las zonas con mayor biodiversidad del mundo.9 10 11 El archipiélago está formado por 7107 islas, que se clasifican geográficamente en tres grupos: la isla de Luzón, el grupo de lasBisayas y la isla de Mindanao.6
Filipinas tiene una población estimada de 102 millones de habitantes;5 12 Filipinas es el 12.º país más poblado del mundo, sin considerar los 11 millones de filipinos que viven en el extranjero.13 Varias etnias y culturas conviven a lo largo de sus islas.5 14Catalogado como un país recientemente industrializado,5 su economía continúa el constante crecimiento que inició desde su independencia.2 Las reformas económicas implementadas a inicios del siglo XXI lograron que el sector servicios desplazara a la agricultura como la principal actividad económica, y ahora este aporta más de la mitad del PIB.15 Sin embargo, aún enfrenta diversos retos en la infraestructura: la falta de desarrollo en el sector turístico, la educación, la atención a la salud y el desarrollo humano.3
En tiempos prehistóricos, los negritos fueron algunos de los primeros habitantes del archipiélago,16 seguidos por oleadas sucesivas de pueblos austronesios que trajeron consigo tradiciones y costumbres de MalasiaIndia y el mundo islámico, mientras que el comercio introdujo algunos aspectos culturales chinos.17 18
En 1521, la llegada del explorador Fernando de Magallanes marcó el comienzo de una era de influencia y posterior dominioespañol.19 Miguel López de Legazpi estableció el primer asentamiento español en Filipinas en 1565, con la fundación deCebú. En 1571 fundó la ciudad de Manila, que se convertiría en el centro administrativo y económico del Imperio español en Asia y puerto de partida del galeón de Manila con destino Acapulco.20 Tres siglos de colonización española dieron lugar a unacultura hispano-asiática, patente en el arte, música, gastronomía y costumbres de Filipinas, en especial su religión católica. También surgió una variante filipina del idioma español, que floreció en la segunda mitad del siglo XIX y primera del XX.
A finales del siglo XIX estalló la Revolución filipina, apoyada por Estados Unidos y posteriormente la Guerra hispano-estadounidense que dio lugar a la cesión de las islas por España a EE. UU. en 1898. Las desavenencias entre la nueva República Filipina y EE. UU. desembocaron en la Guerra filipino-estadounidense que acabó con victoria estadounidense en 1903. De esta forma, los Estados Unidos reemplazaron a España como potencia dominante.21 22 A excepción del periodo de ocupación japonesa, los estadounidenses mantuvieron la soberanía sobre las islas hasta el final de la Segunda Guerra Mundial en 1946. Desde la independencia, el país atravesó varias crisis políticas que sirvieron para definir las características de una república constitucional.6 23 24
El legado de los distintos periodos históricos se refleja en la actual cultura del país, que es una combinación de lo indígena prehispánico con elementos chinos y la cultura hispánica, debido a tres siglos de presencia española. Esta cultura mestiza está presente en la gastronomía, en la música, los bailes y el arte filipino. El carácter hispánico es más evidente en su religión católica, en su legado arquitectónico, en especial las iglesias y casas de estilo colonial y en muchos topónimos del país, y en nombres y apellidos.25 Finalmente, la herencia de los Estados Unidos perdura en el idioma inglés y en una mayor afinidad con la cultura popular.26 27 28 29 El vocablo «Filipinas» deriva del nombre del rey Felipe II de España. Durante una expedición en 1542, el explorador español Ruy López de Villalobos bautizó las islas de Leyte y Sámar como «Felipinas» en honor al entonces Príncipe de Asturias. Finalmente, el nombre fue alterado y la denominación de «Las Islas Filipinas» pasó a referirse a todas las islas del archipiélago. El nombre oficial de las Filipinas ha cambiado varias veces en el transcurso de su historia. Durante la Revolución filipina, el Congreso de Malolos proclamó el establecimiento de la «República Filipina». Con la colonización estadounidense y la introducción de la lengua inglesa, el nombre oficial del país se tradujo al nuevo idioma predominante, Republic of the Philippines. De esta forma, desde su independencia, el nombre oficial ha sido la «República de Filipinas», sin anteponer el «las» que resulta de la traducción literal del nombre

Gastronomía[editar]

Comedor Kamayan y Boodle fight.
La gastronomía filipina ha evolucionado durante varios siglos desde su origen malayo-polinesio para convertirse en una cocina mixta con muchas influencias hispanas, chinas, estadounidenses y de otras naciones asiáticas, que se han adaptado a los ingredientes y paladares locales para crear platos claramente filipinos. La gama de platillos van desde los simples, como una comida de pescado frito con sal y arroz, a los muy elaborados, como los cocidos y paellas elaborados para las fiestas. Los platos más populares incluyen el lechónadobosinigangkare karetapa, pata crujiente, pancit,lumpia y halo-halo. Algunos ingredientes locales comúnmente utilizados en la cocina son las calamondinas, los cocos, lasaba, los mangos, el chano y varios peces. El gusto de los filipinos tiende a favorecer los sabores fuertes, pero sus platillos no son tan picantes como los de sus vecinos.
A diferencia de muchos países asiáticos, los filipinos no comen con palillos, sino que utilizan cubiertos occidentales. Sin embargo, posiblemente debido a que el caldo de arroz sea el principal alimento básico y la popularidad de un gran número de guisos y platos que se elaboran con arroz, la pareja principal de utensilios en la mesa filipina es la cuchara y el tenedor, y no el cuchillo y el tenedor.251 La forma tradicional de comer con las manos, conocida como kamayan, es vista más a menudo en áreas poco urbanizadas.

martes, 1 de noviembre de 2016

estados unidos continuacion



Comida típica de Estados Unidos: Apple Pie

Apple Pie
Aunque la tradición de preparar tartas con relleno se supone que es oriunda de algunos países europeos, fue en el siglo XVI cuando la receta de la tarta de manzana se popularizó en Estados Unidos volviéndose uno de sus postres .

Gastronomía – Estados Unidos

La gastronomía de Estados Unidos se caracteriza por ser práctica o de fácil preparación y por tener un fuerte vínculo con sus corrientes migratorias. Así, aunque muchos platos tienen sus orígenes en otros países, los cocineros estadounidenses los han alterado ...


La gastronomía de Estados Unidos no es fácil de determinar, y es que ésta va ligada por completo a todos/as los/as inmigrantes que llegaron hasta aquí a lo largo de la historia. Aún así, también podemos decir que los ingredientes principales de los indios nativos norteamericanos eran el pavo, el maíz, las habas, las patatas, los pimientos y el girasol, aunque a todos éstos, tal y como ya hemos citado, se le fueron añadiendo otros ingredientes que fueron traídos por dichos inmigrantes.
Hoy, desde Por Conocer, os queremos enseñar 5 platos típicos de la cocina americana, ¿nos recomiendas alguno más?
  • Hamburguesas.
  • En primer lugar tan sólo podía estar la famosa hamburguesa americana, y es que cualquiera que visite Estados Unidos debería acercarse a alguno de sus numerosos establecimientos a degustar y disfrutar de una de ellas.
  • Hot dogs.
  • En todas las ciudades del país podremos ver puestos callejeros de perritos calientes, por lo que si nos entra hambre cuando estamos caminando, siempre tendremos la oportunidad de probar salchichas americanas con salsa de cebolla, chile o tomate verde.
  • Barbecue Ribs.
  • Cualquiera que haya estado alguna vez en un restaurante americano sabrá que las costillas de cerdo con salsa barbacoa es uno de los platos más populares y el imprescindible en cualquier parrilla o celebración.
  • Fried chicken.
  • Podríamos decir que el pollo frito, o el fried chicken, es uno de los platos favoritos de los americanos, y es que, ¿quién no lo ha visto alguna vez en las películas? Marinado, rebozado, súper crujiente y muy sabroso.
  • Cherry Pie.
  • Uno de los postres más tradicionales de toda Norteamérica es, sin duda alguna, el cherry pie, el cual no suele faltar en la mesa el día cuatro de julio. Por norma general, éste se sirve tibio y acompañado con crema batida o con una bola de helado.

10 platos típicos estadounidenses que no se exportan

Todo el mundo reconoce las hamburguesas de USA (las de verdad y las "de mentira" de cadenas de comida rápida), los hot dogs callejeros o los donuts, pero lo cierto es que hay muchas comidas típicas estadounidenses que no se conocen fuera de sus fronteras. Son platos que en Estados Unidos TODO el mundo conoce y son muy populares, sin embargo en Europa u otros países allende los mares la mayoría de la gente no los reconocería si no han viajado por el país. Son esos platos olvidados de la cocina de USA, que ha sido comprimida en un reducido grupo de comida muy exportable: comida rápida, cupcakes y poco más.

¿Os suenan estas comidas tan queridas en USA?


1. Lobster Roll
~sándwich de langosta de Nueva Inglaterra~


2. Clam Chowder
~Crema de almejas de Boston (nada que ver con la—en mi opinión muy inferior—
versión de Manhattan, con tomate)~


3. Philly Cheesesteak
~Sándwich de ternera, pimiento y queso, un clásico de Filadelfia~


4. Fish Tacos
~Tacos de pescado, omnipresentes en el sur de California, de los que os hablé aquí~


5. Meatloaf
~Asado de carne picada, cebolla y especias~


6. Gumbo
~Sopa criolla picante de gambas, salchicha y verduras, típica de Luisiana~


7. Sloppy Joe
~Sándwich de carne picada y especias~


8. Corn Dogs
~Salchichas rebozadas de maíz~


9. Crab Cakes
~Pastelitos de carne de cangrejo, los mejores los de Maryland~


10. Meatball Sub
~Sándwich de albóndigas~

TRASERCAL COMUNICADO