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miércoles, 20 de septiembre de 2017

Cochinita pibil

cochinita pibil es un guiso correspondiente a la gastronomía yucateca ,[1]​ basado en carne de cerdo adobada en achiote, envuelta en hoja de plátano y cocida dentro de un horno de tierra. Según recetas de principios de 1900, el puerco entero (eviscerado y con el pelo quemado) era cocido en el horno de tierra.[2]​La cochinita pibil se acompaña con cebolla morada en naranja agria y chile habanero, muy común en la región. El pibil es una técnica de origen prehispánico que se elaboraba inicialmente con venado, faisán o jabali
Cochinita pibil
Cochinita pibil 2.jpg
Nombre completoCochinita Pibil
TipoGuiso
Lugar de origenBandera de México Yucatán
IngredientesCarne de puerco, achiote, naranja agria, hojas de plátano y cebolla roja.

Este término se aplica a los alimentos cocinados en el horno de tierra llamado en lengua maya pib, que significa ” horneado en”, es decir, la carne preparada y envuelta se cuece al calor de las brasas en un hoyo de tierra usado a manera de horno, su base se llena de leña y sobre esta se colocan planchas de piedra que se calentarán, sobre las piedras se coloca la carne ya condimentada y cubierta con hojas para evitar la fuga de calor y vaporización de líquidos. Finalmente se tapa, encerrando así todo el calor del horno.

CuriosidadesEditar

  • Se dice que Yucatán fue el primer lugar en el continente americano donde los indígenas probaron la carne de cerdo, de ahí que ésta haga presencia en varios platillos como son el "frijol con puerco" (potaje de frijol negro y carne de puerco) y la misma "cochinita pibil".
  • Existe una variación del platillo denominada "pollo pibil", donde la carne de dicha ave sustituye a la de cerdo.
  • La cocina yucateca era conocida por el uso de faisanes y venados en sus platillos, pero hoy en día, el peligro de extinción al que están expuestos ha llevado a sustituir sus carnes por otras como el guajolote, gallina y pollo, y en lugar de venado, cerdo y res.

martes, 19 de septiembre de 2017

Terremoto en México 1985

El terremoto de México de 1985 fue un terremoto ocurrido a las 07:17:47 hora local (UTC-6),[4]​ del jueves 19 de septiembre de 1985, que alcanzó una magnitud de 8.1 (MW).[1]​ El epicentro se localizó en el océano Pacífico mexicano, cercano a la desembocadura del río Balsas, en la costa del estado de Michoacán, y el hipocentro a 15 kilómetros de profundidad bajo la corteza terrestre.[3]​
Terremoto de 1985
8.1[1]​ en potencia de Magnitud de Momento (MW)
8.1[1]​ en la Escala de Richter (ML)

7.8[1]​ MS de Onda Superficial
1985 Mexico Earthquake 19850919 1317 UTC loc.jpg
Zona Epicentral del Terremoto
Grado VI a VIII[1]​ Mercalli
Terremoto de México de 1985 (México)
Fecha19 de septiembre de 1985(31 años)
7:17:47 a. m. Tiempo del Centro (13:17:47 UTC)[2]​
TipoSubducción
Profundidad15.0 km[3]​[1]​
Coordenadasdel epicentro18°11′N 102°32′O / 18.19,-102.53
Consecuencias
Zonas afectadasCentro, Sur y Occidente de Bandera de MéxicoMéxico.
Víctimas+30 000
(Ver abajo)
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El sismo afectó en la zona centro, sur y occidente de México, en particular a la Ciudad de México, en donde se percibió a las 07:19 hora local. Ha sido el más significativo y mortífero de la historia escrita de dicho país y su capital,[5]​ y superó en intensidad y daños al registrado en 1957, que hasta entonces había sido el más notable en la ciudad.[1]​ La réplicaacontecida un día después, la noche del 20 de septiembre de 1985, también tuvo gran repercusión para la capital al colapsar estructuras reblandecidas un día antes.
Ante la carencia generalizada en el país de una cultura de la protección civil, de protocolos de acción y de recursos de toda índole ante las grandes catástrofes[6]​ y una generalizada inacción y minimización de las consecuencias por parte del gobierno encabezado a nivel federal por el entonces presidente Miguel de la Madrid Hurtado,[7]​[8]​[9]​ el estado vivido en las 48 horas siguientes al sismo fue de un caos generalizado,[7]​[10]​ que fue paliado por la organización de la sociedad capitalina al autoorganizarse en el rescate y asistencia de las víctimas y damnificados.[11]​
El número preciso de muertos, heridos y daños materiales nunca se conoció y solo existen estimaciones que van desde los 3192 (cifra oficial)[12]​ hasta las 20 000;[13]​ y los daños fueron calculados en 8000 millones de dólares, 250 000 personas sin casa y 900 000 que tuvieron que abandonar sus hogares.[12]​ Las tareas de rescate se prolongaron hasta el mes de octubre,[14]​ y la de remoción de escombros hasta diez años después. En 2017 aún existen campamentos derivados de los sismos.[15]​
Las consecuencias directas e indirectas del terremoto fueron de diversa índole, pero abarcaron un sinnúmero de aspectos tanto de la Ciudad de México como del propio país. Tanto las derivadas del propio movimiento telúrico que abarcaron los meses posteriores, dado el alto número de víctimas y heridos; la remoción de escombros y los esfuerzos de toda índole por lograr la —denominada así entonces— vuelta a la normalidad;[7]​ hasta las indirectas que resultaron en un cambio del entorno urbano de diversas zonas de la ciudad, dada la creación de nuevos inmuebles que reemplazaron a otros y ampliaron los existentes; la creación de nuevos espacios públicos como parques, plazas y complejos de edificios en los espacios en los que existieron edificios; una mayor participación política de la ciudadanía y el nacimiento de grupos políticos y organizaciones no gubernamentales,[7]​ el cambio político que llevaría a la democratización de la capital en 1993, con la creación de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal y la posibilidad de elegir a sus gobernantes en 1997;[7]​ la modificación a diversas legislaturas de construcción a nivel nacional ajustadas a la realidad sísmica del país y el nacimiento de nuevas tendientes a la cultura de prevención y protección civil y de respuesta ante las grandes emergencias;[12]​ así como el desarrollo de la investigación en la prevención y estudio de la naturaleza sísmica mexicana

viernes, 15 de septiembre de 2017

Maíz cacahuacintle

El cacahuazintle o cacahuacintle (del náhuatl cacahuacentli 'mazorca o piña de cacao, maíz como cacao', de cacahuatl 'cacao' y centli o cintli 'maíz en mazorca') es una variedad de maíz originaria de México, de mazorca grande y grano más blanco, redondo y tierno que el maíz común. Los granos secos se remojan en agua con cal y se muelen para hacer harina para tortillas, tamales, pinole, atole, etc. a través del proceso de nixtamalización.
Al hervir sus granos, se abren por sí solos como una flor, y sueltan espuma. El uso primordial del cacahuazintle en grano es la realización del platillo tradicional mexicano llamado pozole. El nombre náhuatl del pozole, pozolli, significa espumoso, probablemente proveniente de la espuma producida por este tipo de maíz.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Dulces mexicanos


Historia del dulce artesanal mexicano



Golosas confituras que ya eran mencionadas desde la época prehispánica, algunas de ellas siguen casi iguales y se pueden encontrar en los mercados de nuestro país. La técnica para confitar las frutas se realizaba, con miel de maguey, tuna y maíz; ya que entonces no existía la caña de azúcar; hasta la llegada de los españoles. El cultivo de caña de azúcar, represento gran aporte a nuestra cultura gastronómica, pues consigo trajo productos como: nuez, manzana, avellana y canela.
Por Fernanda Hernández @ferhernandez_v

Dulces que cuentan historias, influencias árabes y españolas que llegaron con la conquista. Los dulces de convento que se fusionaron con la tradición de nuestros antepasados diversificaron la variedad dulce que ahora conocemos. A pesar del surgimiento de empresas de confitería extranjeras que han crecido en nuestro país, las golosinas mexicanas siguen vigentes.
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dulce mexicano
Aquí te mostramos una lista de dulces que puedes encontrar en los diferentes estados de nuestro país y algunos muy típicos que están en casi todos los mercados.
  • Monterrey, viejitos de piloncillo.
  • Coahuila, dulces de higo y nuez.
  • Colima, alfajores.
  • Veracruz, cocadas y dulces de pepita.
  • Guanajuato, en Celaya cajeta y glorias.
  • Guerrero, pulpa de tamarindo, tamarindo con chile.
  • Morelia, mostachones.
  • Puebla, camotes y dulces de leche.
  • Hidalgo, miel de pirú y dulce de maguey piña, camote, y calabaza.
  • En CDMX encontramos en los mercados dulces típicos como: calabaza en tacha, frutas confitadas, camote, nopal, higo, naranja, limón con coco, entre otros.
También es posible deleitarnos con las palanquetas de cacahuate, obleas, pepitorias, dulces de leche, mostachones, borrachitos, merengues, manzanas caramelizadas, cocadas, barritas de coco, frutas enchiladas, bolitas de piñón con dulce de leche. Las alegrías son uno de los dulces más importantes de esta lista, los vemos en todos los mercados y calles de la cuidad, esa mezcla de piloncillo con amaranto, que conforman un desayuno muy nutritivo o una golosina de medio día. Tradición dulcera que se extiende por toda la República, técnicas, texturas y variantes que saciarán el gusto de cualquier comensal.

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